De plus en plus de recherches scientifiques démontrent que le bilinguisme confère des avantages cognitifs chez l'enfant, qu'il peut s'apprendre avec un haut degré de compétence tout au long de la vie et qu'il offre un effet neuroprotecteur jusqu'en fin de vie. État des connaissances.

 

Un texte de Michel Rochon

Partout dans le monde, des psychologues, des linguistes et des spécialistes de l'imagerie cérébrale découvrent les avantages de parler deux langues et scrutent les transformations que cette pratique opère sur ce que l'on appelle maintenant le « cerveau bilingue ».

Le bilinguisme est pratiqué par 60 % de la population mondiale. Au Canada, c'est 35 %. 

 « En fait, la normalité humaine, c'est d'être plurilingue. C'est de parler deux langues, trois langues, quatre langues. »

Pheadra Royle, linguiste à l'Université de Montréal

The British trait of being too polite to speak one's mind has led to a table translating numerous hollow English phrases becoming an internet hit.

By Alice Philipson

The table sheds light on just how difficult it can be for a foreigner to understand what the British really mean when they're speaking – especially for those take every word at face value.

Phrases that prove the trickiest to decipher include 'you must come for dinner', which foreigners tend to take as a direct invitation, but is actually said out of politeness by many Britons and often does not result in an invite.

Written by Raluca Caranfil

 

Difficult question to answer. In a world in which monolinguals are a dying breed, being bilingual or even multilingual isn’t just a thing, it’s the norm. What about bicultural, then? Are the two notions separate, or they go together?

 

If we were to believe Michael Agar, language and culture are inseparable. So much so, that in 1994 he invented a new term “languaculture” smashing the two existing terms together. After Agar, other researchers started to be interested in the link between language and culture. The most recent, in 2007, Karen Risager went even further explaining the implication of languaculture in sociology, psychology and linguistics. So, if the two terms are connected, bicultural cannot go without bilingual, right?

La educación española está marcada por una anomalía insólita en los países de nuestro entorno: el sistema de conciertos educativos. El 32% de los estudiantes españoles de primaria y secundaria estudian en colegios e institutos de gestión privada, en su mayor parte centros concertados subvencionados en su práctica totalidad con fondos públicos. Muy a grandes rasgos, la escuela concertada es un pilar de los privilegios de los que disfrutan las familias que ocupan aproximadamente el tercio superior de la distribución de rentas y cuyos intereses están manifiestamente sobrerrepresentados en las políticas públicas, los medios de comunicación y los programas de los partidos.

La historia española de la financiación con fondos públicos de la enseñanza de titularidad privada es bien conocida. En los años ochenta, el gobierno del PSOE estableció el sistema de conciertos educativos como una vía para asegurar una universalización rápida de la educación en un contexto en el que no existía suficiente oferta de educación pública.Esa medida, supuestamente transitoria, se encabalgó sobre una larga tradición franquista de subvención a fondo perdido a los colegios religiosos. Por eso los debates en torno a la escuela concertada se han desarrollado casi siempre en torno a la cuestión ideológica de la presencia de la religión en las aulas y el poder que el sistema de conciertos otorga a la iglesia.

Estas estructuras se desarrollan más a medida que el repertorio lingüístico se vuelve más complejo, señalan los responsables del estudio.   El bilingüismo modifica las estructuras profundas del cerebro a lo largo de la vida, según un estudio con investigadores de las universidades Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, Jaume I de Castellón y el University College of London.

Las investigaciones se habían centrado en los efectos del bilingüismo en la estructura de la corteza cerebral, pero en la última década se ha visto que las estructuras profundas del cerebro son más importantes de lo que se creía a la hora de aprender, producir y percibir un lenguaje, ha informado la UPF en un comunicado. Los autores del trabajo, publicado en la revista NeuroImage, partieron de la base de que el cerebro es un órgano plástico que adapta su función y estructura según la experiencia.

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